Australia ha cambiado una palabra de su himno nacional para reflejar “el espíritu de unidad” y la población aborigen del país

Australia modificó su himno nacional para reconocer a los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres, una población discriminada y despojada de sus tierras y que ha poblado estas tierras desde hace más de 60.000 años, según anunció este viernes (01.01.2021) el primer ministro, Scott Morrison. 

Desde este 1 de enero de 2021, la frase “porque somos jóvenes y libres” del actual himno nacional australiano “Advance Australia Fair” (“Avanza Australia Justa”), cambiará a “Porque somos uno y libres” para reconocer también la historia anterior al colonialismo. 

El mes pasado, el equipo nacional de rugby de Australia, los Wallabies, se convirtió en el primer equipo deportivo que cantó el himno en lengua indígena antes de su partido contra Argentina.

 Advance Australia Fair

Advance Australia Fair fue compuesta por Peter Dodds McCormick y se interpretó por primera vez en 1878. Fue adoptado como himno nacional en 1984.

“Si bien Australia, como nación moderna, es relativamente joven, la historia de nuestro país es antigua como las historias de muchos pueblos originarios que lo han custodiado y que reconocemos y respetamos”, dijo Morrison a los periodistas en Camberra. 

El cambio se produce menos de dos meses después de que la primera ministra del estado de Nueva Gales del Sur, Gladys Berejiklian, expresara su apoyo a los australianos indígenas, que dijo que el himno nacional no los reflejaba a ellos ni a su historia.  

El cambio fue impulsado en 2017 por un juez australiano al considerar que la palabra “jóvenes” ofendía a un pueblo que ha sido discriminado y desposeído de sus tierras desde que el capitán británico James Cook declarara el territorio “Terra nullius” (“tierra de nadie”, en latín) en 1770.

+Noticias:  Australia calificó como una amenaza la intención de Facebook de prohibir que se compartan las noticias de los medios de comunicación en el país

“God Save the Queen”

Esta enmienda, la primera desde 1984 cuando Australia reemplazó su himno “God Save the Queen” (“Dios salve a la reina”) por el himno actual, supone un primer paso en favor del reconocimiento de los primeros habitantes de Australia, dijo la legisladora laborista Linda Burney, al insistir en que se necesitan más acciones.

“El gobierno dice que quiere trabajar con el pueblo aborigen, pero la verdadera cuestión es una voz consagrada en la Constitución”, dijo la política opositora de origen aborigen a la cadena australiana ABC, en alusión al reconocimiento de los indígenas en la Carta Magna.

“Todo sobre nosotros, sin nosotros”

Por su parte, La profesora de derecho de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Megan Davis, una mujer de Cobble Cobble de la nación Barrungam en el estado suroeste de Queensland, criticó la falta de consulta con los indígenas sobre el cambio. 

 “Esta es una forma decepcionante de terminar el 2020 y comenzar el 2021. Todo sobre nosotros, sin nosotros”, escribió en los medios sociales. 

La Constitución australiana, que data de 1901, no menciona ni reconoce a los aborígenes ni a los isleños del Estrecho de Torres como los primeros habitantes del país, un hecho que indigna a esta minoría que representa un 3,3 por ciento de los 25 millones de habitantes que tiene el país oceánico. 

“Declaración de Uluru”

En mayo de 2017, unos 300 representantes de los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres firmaron la llamada “Declaración de Uluru”, por el cual reclaman la creación de un organismo propio de representación política y un tratado con el gobierno federal que les dé competencias sobre asuntos que afectan al colectivo. 

+Noticias:  Facebook vuelve a las negociaciones con Australia sobre ley de contenido noticioso

Los aborígenes australianos han sido víctimas de constante maltrato desde la colonización, además de desposeídos de sus tierras y discriminados sistemáticamente.  

Una de las heridas más profundas dejadas fue la práctica, durante décadas del siglo XX, de arrebatarles a sus hijos para que fueran cuidados por familias o instituciones de blancos, en lo que se denomina “la generación robada” y que afectó a unos 100.000 menores aborígenes entre 1910 y 1970.

FEW (EFE, AP)

Fuente: DW