Bolivia puso en funcionamiento una planta de energía solar de 100 megawatios (MW), la más alta del mundo con esa potencia

Bolivia puso en funcionamiento una planta de energía solar de 100 megawatios (MW), la más alta del mundo con esa potencia, cuya construcción había quedado paralizada durante la reciente administración transitoria de la presidenta Jeanine Áñez, según informó el Gobierno.

“Es muy importante para nosotros inaugurar esta planta que fue abandonada, dejada, por un gobierno de facto al que no le interesaba el pueblo”, dijo el presidente Luis Arce en un acto realizado en el complejo levantado en una planicie a 3.800 metros sobre el nivel del mar, cerca de la ciudad minera de Oruro.

El proyecto, del cual Arce entregó el miércoles la segunda de dos fases de 50 MW, fue conectado de inmediato a la red eléctrica nacional y permitirá un ahorro importante de gas natural utilizado la generación de energía, dijo la estatal Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).

La Unión Europea y Francia aportaron el 70% del financiamiento de la segunda segunda fase, que ascendió 86 millones de dólares, destacaron diplomáticos europeos que asistieron al acto transmitido por la televisión estatal.

“La UE ha dado un aporte para la planta solar más alta del mundo y la más grande de Bolivia. (…) Una nueva era sostenible y sustentable”, anunció vía Twitter la representación de ese grupo en La Paz.

El embajador de Francia en Bolivia, Denis Gaillard, dijo que la cooperación de su país al proyecto respondía a compromisos asumidos desde la Cumbre de París sobre el Clima en 2015, reportó la agencia estatal de noticias ABI.

La central fotovoltaica de Oruro, a unos 200 kilómetros al sur de La Paz, ocupa una superficie de 220 hectáreas, en las que se instalaron 330.000 paneles solares con capacidad de 330 watts cada uno, explicó ENDE.

+Noticias:  Bolivia devolvió al Fondo Monetario Internacional un millonario crédito, contraído en 2020 para apoyar la lucha contra COVID-19

Bolivia construyó otras cinco plantas de energía solar en la última década, destacando una de 60 MW en el área del salar de Uyuni, donde se concentra la incipiente industria del litio.

Arce aseguró que reactivará todos los proyectos de energía, transportes, minería y otros sectores que estaban paralizados desde el golpe de noviembre de 2019 contra el Gobierno de Evo Morales. 

Fuente: sputniknews