Francis Ngannou, el campeón del peso pesado en la UFC, que estuvo preso en España dos meses

Francis Ngannou ha hecho historia por diversos motivos tras imponerse a Stipe Miocic con un KO demoledor y, aunque el título de campeón del peso pesado de UFC es algo que quizá en el futuro le arrebaten, lo que nunca podrán quitarle es el honor de haberse convertido en el primer luchador de origen africano que gobierna la categoría reina.

The Predator (34 años) nació en Batié (Camerún) en el seno de una familia humilde. Ya con diez años se vio obligado a trabajar en una cantera para proporcionar ingresos en su casa (vivió con diversos tíos suyos tras la separación de sus padres). Como él mismo ha contado, desde muy joven se dedicó a las peleas callejeras, modalidad en la que su padre era experto. Pronto se vio atraído por el boxeo, y de hecho tuvo en mente este deporte mucho antes que las MMA, ya que su ídolo y el motivo de que quisiera ponerse los guantes era Mike Tyson, al que ha llegado a conocer. Con 22 años se mudó a Douala y vendió una moto que tenía para adquirir su equipamiento de boxeo.

El pugilismo se convirtió en la puerta de escape del hoy luchador, pero ante todo no quería ser como su progenitor: “Mi padre era un hombre violento. A menudo nos pegaba a mi madre, a mis hermanos (eran cinco) y a mí. Cuando estaba bromeando con mis amigos, la gente decía de mí: ‘Es violento como su padre’. Rápidamente me di cuenta de una cosa: no quería volverme como él”. Con 25 años tuvo que regresar a su aldea cuando le diagnosticaron hepatitis B, y allí se dedicó a la cría de cerdos. “Entonces me di cuenta de que tenía que irme si quería seguir boxeando y convertirme en campeón”, narraba a infomigrants.net.

Hoy día todo el mundo sabe que logró llegar a Francia, país donde adquirió la nacionalidad, pero aquel viaje para llegar a París pasó por varias etapas. “Mi viaje de Camerún a Marruecos duró aproximadamente un año. Estuve viviendo aquella terrible vida durante un año en situación ilegal, cruzando fronteras, viviendo a escondidas, rebuscando comida en la basura. Salí de Camerún a los 26 años, y tardé tanto en llegar a Francia porque fui por carretera: de Camerún a Nigeria, a Níger donde crucé a Argelia y después a Marruecos y por el Mediterráneo hasta España”, contó Ngannou en sus redes sociales.

Tras llegar a Marruecos, el siguiente objetivo de Francis fue pasar a Europa, concretamente a España. Primero lo intentó por tierra: “El alambre de púas de Melilla, nunca lo olvidaré. Tengo cicatrices por todas partes: en las costillas, en las piernas, en los pies”. Al final Ngannou tomó la decisión de llegar en patera: “Nos dijeron que no había remos y que teníamos que remar con las manos. Pensé para mí: ‘La gente muere en el mar cuando tiene remos, y este tipo quiere que rema con las manos”. Sin embargo, el camerunés decidió arriesgar su vida: “Lo creí, Incluso pensé, ‘pasaremos a la historia, seremos los primeros en llegar a España remando con las manos”.

Ya en España fue detenido y encarcelado durante dos meses. “Fue más estresante que aterrador. Fuimos a la cárcel cuando llegamos a España, pero por primera vez me sentía un poco relajado. Cuando llegamos ya sabíamos que iríamos a la cárcel. Sabía que era un ciclo y que después sería libre. Sentía presión en el corazón, pero era más a una prisión mental que física. Fue muy duro”, relataba el nuevo campeón en sus redes, probablemente sabedor de que no había tratado de extradición entre nuestro país y Camerún.

Al final Ngannou acabó por cumplir su sueño de llegar a Francia para convertirse en boxeador, aunque nivel deportivo le seducía mas Alemania o Reino Unido. Eso sí, cuando asomó la cabeza por un albergue para inmigrantes de París, recibió una bofetada de realidad: “Estaba sucio e insalubre. Pensé, ‘¿Esto es Francia? ¿Es por esto que arriesgamos nuestras vidas?”. Pese a todo, había tomado una decisión irreversible “Para entonces no tenía nada más que un sueño y la fe de perseguirlo. No he tenido nada gratis, me lo he ganado todo, incluida mi segunda oportunidad por el título mundial; siempre supe que volvería a tener otra”. Sin embargo, su destino cambió cuando entró en un gimnasio de París conocido como MMA Factory, y ahí comenzó su carrera deportiva profesional en las artes marciales mixtas, aunque, si Deontay Wilder ganó una medalla olímpica y fue campeón del mundo, quizá Ngannou hoy podría dar el salto al boxeo con éxito.

Sin duda, el camerunés con pasaporte francés ha demostrado entereza tanto dentro del octógno como fuera de este, y su mensaje es optimista: “Algunas personas siempre te dirán que es demasiado tarde, que no puedes hacerlo, que no es para ti, que no merece la pena o que no puedes tener éxito sin ellos. Esas voces siempre están a la vuelta de la esquina para hacerte abandonar tu sueño y tal vez tu destino. Depende de ti y solo de ti permitir que lleguen a tu mente, pero también puedes rechazar o ignorar las cosas negatividades que te rodean y lograrlo a tu manera”.

Fuente: marca

Imagen: Ngannou cuando ya campeón de UFC y cuando llegó a Europa.Getty / Ngannou