José Gregorio Hernández será beatificado el 30 de abril en Caracas

El médico venezolano José Gregorio Hernández, que falleció en 1919 y es muy venerado en Venezuela, será beatificado el próximo viernes 30 de abril en Caracas, anunció la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) este miércoles (24.03.2021).

Día de celebración litúrgica de José Gregorio será el 26 de octubre de cada año

La beatificación “llega en un momento particularmente oportuno”, dijo en rueda de prensa el monseñor Baltazar Porras, en alusión a la pandemia de coronavirus, que en el país ha dejado más de 1.500 muertes en las últimas 53 semanas.  “No hay mejor bálsamo que recurrir a la intercesión del médico de los pobres”, expresó.

El cardenal Pietro Parolín, secretario de Estado del Vaticano y antiguo nuncio apostólico en Venezuela, presidirá la ceremonia de beatificación. Además, el 26 de octubre, fecha del nacimiento del médico, queda establecido como su día de celebración dentro de la religión católica.

Actos en toda Venezuela

Porras explicó que se celebrarán oficios religiosos en todas las regiones de Venezuela y cada diócesis del país recibirá un relicario del nuevo beato, mientras se prepara otra celebración, aún sin fecha definida, que se llevará a cabo en la población andina de Isnotú, estado Trujillo, donde nació Hernández en el siglo XIX.

La beatificación se realizará en Estadio Universitario de la Universidad Central de Venezuela, casa de estudios en la que Hernández “se graduó, fue profesor, investigador e innovador de la medicina en Venezuela”, detacó Porras.

La beatificación fue aprobada el 19 de junio de 2020, luego de que una comisión teológica de expertos concluyera que un milagro de Hernández salvó la vida de una niña de 10 años, gravemente herida durante un asalto en marzo de 2017.

Considerado un santo

El futuro beato, que murió atropellado en Caracas hace casi 102 años, se ganó su halo de santidad tanto en Venezuela como en los países del entorno por su labor en pro de los más desfavorecidos y sus reivindicaciones para reclamar más atención de los gobiernos.

Por eso, ya es considerado un santo, rango superior al de beato en el seno de la Iglesia católica, por buena parte de la América andina, donde se le atribuyen numerosos milagros y los feligreses le piden su intervención para curarse de todo tipo de enfermedades.

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Fuente: DW