Mastercard revisará sus lazos con Pornhub tras las acusaciónes de The New York Times

El gigante de pagos Mastercard Inc. está revisando sus vínculos con el conglomerado privado de pornografía MindGeek, dueño del sitio web porno mas popular del mundo. La decisión fue tomada después de que un columnista de The New York Times acusara a Pornhub de distribuir videos que muestran a menores siendo abusados y violencia no consensual.

Mastercard ha afirmado que no tolera la actividad ilegal en su red de pagos y que trabaja con las fuerzas del orden y organizaciones como el Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados para detectar transacciones ilegales.

“Estamos investigando las acusaciones planteadas en The New York Times y estamos trabajando con el banco de MindGeek para comprender esta situación, además de los otros pasos que ya se han tomado”, señaló Mastercard en un comunicado. “Si las afirmaciones están fundamentadas, tomaremos medidas inmediatas”, añadió.

“Sacan dinero de nuestro trauma”

De acuerdo con el periodista Nicholas Kristof, Pornhub no bloquea ni filtra adecuadamente el contenido violento y permite que los videos se descarguen directamente desde su sitio, lo que significa que el material puede propagarse incluso después de ser eliminado de la plataforma.

El sitio muestra miles de vídeos se realizan búsquedas con las frases niñas menores de 18 años, 14 años, adolescente gritando, adolescente degradado y asfixia extrema. No todos representan a víctimas de violencia, pero muchos de ellos sí, afirma Kristof.

Como el ejemplo, el periodista, menciona la historia de una mujer que encontró 58 videos que muestran a su hija desaparecida de 15 años en PornHub. También en el sitio de pornografía se publicaron imágenes del abuso sexual de un adolescente de 14 años de California. Las autoridades no fueron informadas sobre esto por el servicio, sino por la compañera de la joven, quien la reconoció en uno de los videos. En cada caso, los delincuentes fueron arrestados por las agresiones, pero el servicio eludió la responsabilidad de compartir los videos y ganar dinero con ellos, escribe el columnista.

Kristof  también habló con varias personas que en su adolescencia fueron víctimas de las políticas del sitio. Una de ellas es una estudiante de 23 años llamada Cali, nacida en China, adoptada en EEUU y luego traficada por su familia adoptiva y obligada a aparecer en videos pornográficos a partir de los 9 años.

“Siguen vendiéndome, a pesar de que desde hace cinco años estoy fuera de esa vida”, confiesa Cali, que espera convertirse en abogada, pero esos viejos videos se ciernen sobre ella. “Nunca me escaparé de esto. Puede que tenga 40 años y ocho hijos, pero la gente todavía se masturbará con mis fotos”, añadió.

Otra mujer joven, Serena Fleits, de 19 años, ha contado a Kristof que a los 14 años se enamoró de un chico un año mayor y, a petición suya, le envió videos eróticos. Él, a su vez, los envió a sus amigos y uno de ellos publicó un video en PornHub. Los compañeros de Serena se enteraron de esto y comenzaron a burlarse de ella.

La madre de Fleits se enteró de lo sucedido y logró convencer al servicio de quitar el video y transfirió a su hija a otra escuela. No obstante, pronto los vídeos aparecieron de nuevo en el servicio y otros sitios.

El incidente llevóa Serena a cometer varios intentos de suicidio, se volvió adicta a las drogas, abandonó la escuela y se quedó sin hogar. Desde hace un año consume drogas, pero sigue sin encontrar un trabajo y vive en su auto con tres perros. La joven no intenta conseguir empleo, por ejemplo, en un restaurante de comida rápida por miedo a ser reconocida. Según ella, uno de los videos, en el que tiene 14 años, fue visto más de 400.000 veces.

Kristof también menciona otros casos de los intentos de suicidio de las mujeres, cuyos videos íntimos fueron publicados en PornHub sin su consentimiento.

“Ellos [PornHub] ganan dinero con mi dolor y sufrimiento”, cuenta una joven de 18 años, identificada como Taylor, cuyo exnovio la filmó teniendo sexo con él cuando tenía 14 años y publicó el vídeo en el sitio web pornografico.

Otra chica, Nicole, de 19 años, también lleva dos años luchando por eliminar de Ponhub los vídeos donde aparece desnuda. “Nunca terminará. Ellos ganan mucho dinero con nuestro trauma”, afirmó la joven.

Arreglan la situación “sin mucho esfuerzo”

La dirección de PornHub, a su vez, se negó a conceder una entrevista a Nicholas Kristof, limitándose a comentar que el servicio “incondicionalmente” combate los materiales que contienen abuso infantil. Y las declaraciones de que la compañía permite que tales videos se publiquen en su sitio web son “irresponsables y claramente falsas”.

PornHub tampoco respondió la pregunta del periodista sobre la cantidad de moderadores que trabajan en el sitio. Sin embargo, un exmoderador de MindGeek le contó que solo hay 80 de ellos en toda la empresa, mientras que Facebook, por ejemplo, tiene 15.000. Kristof estima que para estudiar los 1,36 millones de horas de videos subidas cada año a PornHub, cada moderador debe ver cientos de horas de contenido cada semana.

El columnista señala que PornHub está tratando de arreglar la situación, pero “sin mucho esfuerzo”. El servicio ahora tiene una lista de contenido prohibido, que incluye videos sobre los temas de violación, adolescencia, pedofilia y bestialidad. Sin embargo, no eliminaron los videos ya cargados que entran en esas categorías. Todavía es posible realizar búsquedas con palabras similares.

El propio Kristof cree que solo es posible lidiar con la situación cambiando la política de PornHub. Es decir, permitir la publicación de videos solo a usuarios registrados en el sitio, eliminar la capacidad de descargar videos y aumentar el número de moderadores. “Estas medidas no matarán a la industria del porno ni molestarán demasiado a sus consumidores”, afirma el periodista.

Fuente: sputniknews