Niñera que decapitó a una niña de cuatro años sale libre tras solo cinco años recluida

El 29 de febrero de 2016 Gyulchekhra Bobokulova, de 43 años, amenazó con hacerse estallar mientras agarraba en el aire la cabeza ensangrentada de la niña y caminaba por las calles de Moscú.

Tras ser detenida y juzgada un tribunal dictaminó que Bobokulova tenía una enfermedad mental y debía estar encerrada en un pabellón psiquiátrico seguro. Según informa Moskovsky Komsomolets, ahora está en una situación estable del «trastorno psiquiátrico crónico» que la llevó a matar a la niña y será puesta en libertad.

El plan de liberación ha provocado gran idignación y muchos críticos cuestionan que la niñera no representa un riesgo para la sociedad.

Este caso conmocionó al mundo, Bobokulova mató brutalmente a la niña que había cuidado, Anastasia (Nastya) Meshcheryakov, y luego se llevó la cabeza gritando: «Soy una terrorista».

A raíz del asesinato, los padres de la niña impugnaron el fallo de los tribunales de que la niñera, que había vivido con su familia durante varios años, estaba enferma y exigieron que se enfrentara a un juicio adecuado. Fueron respaldados por el líder de la oposición rusa Alexei Navalny, quien cuestionó si el diagnóstico psiquiátrico tenía motivaciones políticas.

La madre de la víctima, Ekaterina Mescheryakova, dijo: «Mi familia no puede sentirse segura. Durante la investigación, testificó que tenía la intención de matarnos a todos».

La popular bloguera Lena Miro cuestionó los planes de liberación que han sido revelados por el periódico Moskovsky Komsomolets. «Es importante que una persona que le corta la cabeza a una niña con un cuchillo de cocina bajo ninguna circunstancia tenga la oportunidad de regresar a la sociedad», dijo. «Esa persona debe pasar su vida en prisión o en un hospital psiquiátrico. Esto no se puede curar. No se les puede enviar a casa con una receta para tomar pastillas y ver a un psiquiatra con regularidad. Pero aquí (en Rusia), resulta que se puede».

El psiquiatra Artem Gillen indicó: «Con la esquizofrenia, las recaídas siempre son posibles. Es imposible evitarlos al 100%, solo puedes minimizarlos. Después de ser dados de alta del hospital, estos pacientes están bajo una supervisión especial».

Fuente: ABC.es