Nuevas materias primas de Noruega dan esperanzas a la Unión Europea

El suizo Michael Wurmser era banquero, inversionista y consultor, hasta que conoció a nuevos socios comerciales de Noruega, quienes le ofrecieron comprar cinco licencias para un lucrativo yacimiento de fosfato en Noruega, que anteriormente había llamado la atención de las universidades locales y del Servicio Geológico Noruego (NGU).

Lo que al principio parecía poco espectacular se convirtió en uno de los descubrimientos más interesantes de Europa, atrayendo la atención de la UE, y también de China. La empresa de Michael Wurmser afirma haber descubierto el mayor yacimiento del mundo de este tipo. Se calcula que se trata de, al menos, entre 70 y 80 mil millones de toneladas de la roca mineral.

Fosfatos, vanadio y titanio

Wurmser y sus socios crearon Norge Mining en el Reino Unido en 2018, principalmente con capital de Suiza y Alemania, y comenzaron a tomar muestras de suelo en la zona de Dalane, en el suroeste de Noruega, escasamente poblada.

Además de los fosfatos, descubrieron otros dos minerales importantes: el vanadio y el titanio. El vanadio es actualmente un firme candidato al título de “materia prima del futuro”: ya en la actualidad, alrededor de una décima parte del vanadio extraído en todo el mundo se utiliza para la producción de baterías de alto rendimiento.

Las baterías de vanadio son muy superiores a las de iones de litio, ampliamente utilizadas: pueden cargarse y descargarse más rápidamente, y con una frecuencia diez veces mayor sin perder energía, y además son más reciclables. El titanio desempeña un papel importante en la industria del acero, mientras que los fosfatos son indispensables para la producción de fertilizantes.

Inicialmente, Norge Mining esperaba que las materias primas se almacenaran solo hasta una profundidad de 300 a 400 metros. Sin embargo, gracias a las perforaciones de prueba y a las pruebas de laboratorio, ahora se sabe que la mineralización de la roca se extiende de forma constante hasta una profundidad de al menos 2.200 metros. La empresa espera que pueda llegar incluso a los 4.500 metros.

Al principio, Norge Mining no esperaba que el yacimiento fuera de “proporciones tan gigantescas”, explica Wurmser a DW. Norge Mining, según Wurmser, tiene ahora 46 licencias para desarrollar un área de unos 420 kilómetros cuadrados, unas cuatro veces la superficie de París. En 2012, el Servicio Geológico Noruego (NGU) estimó el valor del yacimiento en uno 30.000 millones de euros -aunque en ese momento todavía suponían que tenía solo 100 metros de profundidad.

La mayor reserva del mundo

La consultora SRK ha calculado, tras las perforaciones geológicas realizadas a finales de 2020, que existen entre 70.000 y 80.000 millones de toneladas de roca mineral de fosfato. Esto la convertiría en la mayor reserva de fosfatos del mundo, por delante de Marruecos, con unos 50.000 millones de toneladas, y de China, con 3.000 millones, según Norge Mining.

Además, se supone que hay unos 3.500 millones de toneladas de roca mineral, que a su vez contienen 2,45 millones de toneladas de vanadio. Norge Mining aún no proporciona información sobre las reservas de titanio. Según la empresa, se dice que laboratorios independientes han encontrado una concentración superior a la media de materias primas valiosas en la roca mineral.

“Materias primas críticas” para la UE

El mega yacimiento noruego también ha despertado el interés de la UE: los fosfatos, el vanadio y el titanio están en la lista de “materias primas críticas” que la Comisión Europea mantiene desde 2011. Contiene una treintena de tierras raras y otros minerales clasificados como importantes para la política económica y climática europea, pero la mayoría de ellos tienen que ser importados. En su mayoría, las opciones de importación son escasas o arriesgadas. En el nuevo plan quinquenal, por ejemplo, China se reserva explícitamente el derecho a restringir las exportaciones de materias primas raras debido a sus propias necesidades.

Según estimaciones, la UE obtiene actualmente más del 60% de las tres materias primas mencionadas de China, el 20% de Rusia y el resto de Kazajistán, Marruecos y otros países africanos. Es probable que la demanda aumente: solo en el caso del vanadio, un 58% para 2030.

La Comisión Europea también confirmó a DW las conversaciones con las autoridades de Noruega sobre las materias primas críticas. En Oslo ya se están haciendo planes para el tiempo posterior a la producción intensiva de petróleo. El país no quiere depender del petróleo y busca alternativas. Y la extracción de materias primas raras podría convertirse en un pilar de las exportaciones noruegas. (ct/cp).

Fuente: DW