Proveedor finlandés de componentes presenta nueva tecnología que desplaza por completo los botones físicos

Canatu vuelve a sorprender con un nueva tecnología que desplaza por completo los botones físicos, pero con un toque mucho más futurista. El proveedor finlandés de componentes presenta una fina película de un material flexible que permite integrar accionar funciones directamente desde el cuero de los asientos o el plástico de los reposabrazos.

Canatu es un proveedor de componentes no muy conocido, pero saltó a la palestra al desarrollar las nuevas pantallas táctiles que el recién estrenado Mercedes Clase S cuenta en los paneles de las puertas para configurar los ajustes de los asientos delanteros. Una tecnología de auténtica vanguardia, como la última que acaba de presentar.

Junto a otro especialista en la materia, los japoneses de TS TECH, profundizan en el diseño interior de los futuros modelos. La última novedad transforma por completo los paneles de las puertas tradicionales, apostando por botones táctiles. Una tecnología de sensores hápticos que permitirá eliminar los mandos tradicionales de los elevalunas eléctricos o los ajustes de los propios asientos instalados.

Los de Canatu apuntan que esta solución tan interesante les permite a los fabricantes reubicar los mandos, por ejemplo en los propios asideros de las puertas, hasta ahora una simple pieza de plástico que se puede recubrir con una fila película de un material denominado «Carbon NanoBud», flexible y transparente que aloja los respectivos botones. Estos permanecen ocultos mientras el usuario no los toca ni acerca las manos.

El proveedor de componentes los presenta como una importante solución para coches autónomos avanzados superiores a los del nivel 3. Una tecnología que hoy está muy lejos de ser una realidad, ya que la gran mayoría de los fabricantes aspiran como mucho hasta un nivel 3. Sin embargo, la tecnología de Canatu sigue siendo una opción para ofrecer interiores más limpios de mandos tradicionales, abriendo nuevas posibilidades con materiales y texturas.

Y no solo diseño, sino seguridad. Integrar los mandos en los asideros y permanecer ocultos impide que determinadas funciones se activen o desactiven por accidente, además de conservarlos también en ubicaciones tradicionales, en lugar de manejarse desde la pantalla táctil de la consola central. Algo que se ha está convirtiendo cada vez más en una moda que, para muchos, es más incómoda.

Fuente: motor.es